jueves, 27 de agosto de 2015

David Antin - Historia

le dieron a alexander y a james garfield en 1881
le dieron a carter harrison padre en 1893
le dieron a marie francois sadi-carnot en 1894
le dieron a william goebel y a humberto de Italia en 1900
czolgosz le dio a mckinley en 1901
le dieron a francisco madero y josé pino suárez en febrero de 1913 y en marzo le dieron a jorge de        grecia
le dieron a francisco fernando y a sofía chotek en sarajevo en 1914
le dieron a mijail alejandra alexei olga tatiana maría y anastasia en 1918
le dieron a venustiano carranza en 1920
le dieron a pancho villa en 1923
y a obregón en 1929
zangara le dio al alcalde cermark en miami en 1933
a engelbert dollfuss le dieron en austria en 1934
el dr. carl weiss le dio a huey long en baton rouge en 1935 y le dieron a él unos minutos después
   frank jackson le rompió el cráneo a león trotsky en 1940 o jaques van den dreschd le rompió el 
   cráneo a lev bronstein cerca de la ciudad de méxico
nathuran vinadek godsele dio a mohandas k. gandhi en nueva delhi y a folke bernardotte le dieron
    en jerusalén en 1948
en 1950 le dieron al presidente de venezuela y al raso leslie coffelt
al presidente de panamá le dieron en un hipódromo en 1955
al presidente de nicaragua le dieron en 1956
en 1957 le dieron al presidente de guatemala
le dieron a faisal en 1958             también le dieron a su tío
le dieron a s.w.p.d. bandaranaike en 1959
hazza majali estalló con una bomba de tiempo en 1960 y a inejiro asanuma le dieron en octubre
   le dieron a lumumba mpoló y a okito en 1961
también hubo algunos yerros por poco
collazzo y torresola no le dieron a truman en 1950 pero le dieron a torresola y al raso leslie coffelt
no le dieron a rómulo betancourt en 1960 y nobosuke kishe fue apuñalado seis veces en la misma 
   pierna
en 1961 no le dieron al imán de yemen y a charles de gaulle
en 1961 hubo dudas sobre el accidente áereo de hammerskjold pero le dieron
el ave marina se incendió en el lago michigan
el estrella de la tarde se fue a pique
el reino unido se desvaneció
el muro de piedra se incendió bajo el cairo
el oneida se estrelló
el ciudad de boston de desvaneció
el cambria se perdió frente a inistrahull
el borusia se hundió frente a españa
el transbordador de westfield estalló
el flota del norte se estrelló
el atlántico naufragó frente a nueva escocia
el pacífico chocó frente al cabo flattery
el cospatrick se incendió
el eten naugfragó frente a valparaíso
el hurón naufragó frente a carolina del norte
el atacama naufragó frente a caldera
schiller zozobró en la isla escila
orfeo naufragó frente a nueva zelanda
eurídice se fue a pique frente a la isla de wight
dafne se volteó frente a clyde
la princesa alice chocó el támesis
el tío josé chocó frente a spezzia
el persia zozobró en córcega
el serpiente se hundió frente a españa
el utopía chocó frente a gibraltar
el erotgrull se fue a pique frente a japón
el hongkong golpeó una roca
el mossamedes encalló
el buryvestnik golpeó un muelle
el wei tung en el yang tsé se incendió
el tomozuru se volcó al oeste de nagasaki
el noronic se incendió en toronto
el pelícano se hundió frente a montauk
el uskudar se volteó frente a izmit
el peter zoranic chocó contra el armonía mundial en el bósforo
una pista de baile se incendió en natchez
una fábrica de hielo se incendió en nueva york
un hospital se incendió en effingham Illinois
un asilo se incendió en largo florida
una vivienda se incendió en las cataratas del niágara
una buhardilla se incendió en nueva york
una tienda se incendió en bogotá
una escuela se incendió en little rock
una posada se incendió en stallheim
una planta química se incendió en pusan
una bodega se incendió en glasgow
un cine se incendió en siria
una vivienda se incendió en hong kong
un circo se incendió en brasil
wall street estalló en nueva york
una fábrica de alimento estalló en pekín
un muelle estalló en texas
una barcaza de municiones estalló en amboy del sur
una tubería de gas estalló en villa rica
una fábrica de cohetes nike estalló en leonardo nueva jersey
una bodega estalló en río
dos edificios de departamentos estallaron en dortmund
un reactor estalló en idaho
charles ross despareció de germantown
marian parker desapareció de los ángeles
charles matson desapareció de tacoma
arthur fried desapareció de white plains
peter weinberger desapareció de westbury long island
cintia ruotolo desapareció de un vagón en hamden connecticut


De Una antología de la poesía norteamericana desde 1950 (Ediciones del equilibrista, 1992)
Traducción de Aurelio Major

viernes, 21 de agosto de 2015

Robert Hass - Amanecer


Ay, amor, esto es miedo. Esto es miedo y sílabas
y el comienzo de la belleza. Hemos caminado por la ciudad,
un animal desollado que significa muerte, un dios híbrido
que canta en la desolación de la porquería y el dinero
una canción que el corazón es incapaz de recibir. De otro modo
viviremos afligidos, y los ordenados tonos monocromáticos,
las fauces mortíferas de aquel horizonte, nos sobrevivirán
como nosotros sobrevivimos al placer. Qué poca esperanza.
Qué feroz y pequeña privacía la del consuelo.
Qué deslumbramiento de pétalos para la pobre carne.

Ciegos, con ojos como estrellas, como flores astrales,
desde la cegatona enfermedad copulante de las bestias
nos erguimos, agitados como truchas en el aire hendido,
aterrados, mientras el rayo escarlata del sol
se arrastra desde la imaginación del estanque
de un mar de muerte. Pez, topo,
somos las criaturillas aturdidas
dentro de estas resurrecciones humanas, las noches
que la ciudad celebra y profana. Desde ahí
,todos vamos caminando lentamente a las escalas marinas
desde el susurro encapuchado de las olas,
la polifonía mesurable. Estrellitas,
y ciega el hambre bajo el sol,
nos buscamos y nos volvemos a buscar
en el aire materno de lo que queremos

Por eso el ciego Orfeo celebra el amor
y el amor nos saca los ojos
y todos los amantes van husmeando su camino hasta Dover.
Por eso la inocencia cuenta tanto,
Venus resulta la menos santa en las actitudes de la vergüenza.
He aquí a las criaturas perdidas y la profunda dulzura de la pulpa,
un azul tamborileo sobre el hueso formado, río,
flama, mercurio. No es el fuego
que ansiamos ni las cenizas. Es la hora quieta,
un venado que viene lento hasta el arroyo al anochecer,
la mesa puesta para la abstinencia, ventanas
llenas de flores como el verano en la provincia
que se desvanece cuando la palidez de medio rostro de la luna
se alza sobre la oscura línea de lino de los montes. 


Traducción de Pura López Colomé

miércoles, 19 de agosto de 2015

Inger Christensen - Eso (fragmentos)


EL ESCENARIO
conexidades
…si l’être est caché,
cela meme est un trait de l’être
M. Merleau-Ponty

1

Según se va describiendo el escenario
se hace cada vez más evidente que
no se describe sino que se oculta
Por ejemplo, la palabra desierto es
en sí misma un desmentido de sí misma
(de sí misma un desmentido en sí misma)
Y cuando dice que las palabras vuelan
(como pájaros que llenan un espacio
que desaparece interminablemente)
seguro que es para ocultar el hecho
de que las palabras no forman una unidad
con el mundo que describen.
Las palabras no tienen alas.
Y no tienen flores ni las tendrán
pero cogen las eventuales flores
y las colocan en un jardín
que a su vez ellas vuelven a colocar
en una imagen de un jardín
que a su vez vuelven a colocar
en una imagen, etc.
Las palabras se quedan donde están
mientras el mundo desaparece
Esto es una crítica del idioma que usamos
Porque es una crítica de las circunstancias objetivas.



Avec comme pour langage
rien qu’un battement aux cieux
Stéphane Mallarmé

2

Lo que se escribe es siempre otra cosa
Y lo que se describe es de nuevo otra cosa
Entre ambos está lo indescrito
que tan pronto como es descrito
abre nuevos territorios indescritos
Aunque la oscuridad esté definida por la luz
y la luz por oscuridad
siempre queda un resto fuera.
Y aunque este resto “sea definido”
como jardines arrasados
detrás de las verjas de hierro que crecen
siempre queda la lógica
Pero aunque la lógica no esté definida
sino oculta bajo capas de jardines
pintada de jardín a jardín
queda siempre una inquietud
una desesperación
un pulso sin cuerpo
Esto es una crítica del cuerpo
porque es una crítica de la vida.



…l’horreur liée à la vie
comme un arbre à la lumière
Georges Bataille

3

En vista de las posibles relaciones
que reinan entre la nada y el todo
o sólo entre la nada y algo
o aun sólo entre la nada y la palabra nada
y debido al absoluto silencio del idioma
sobre todo lo que no ocurre
ya sea en el mundo o no en el mundo
debe abandonarse esa posición.
Es abandonada y deja tras ella
ya sea un idioma que es una consecuencia del mundo
ya sea un mundo que es una consecuencia del idioma
ya sea un cielo mar y montañas
ya sea un cielo mar y montañas pintadas
ya sean aves que despiertan / asesinatos que tienen lugar
ya sea una piedra que vuela sobre las montañas
es realmente desesperante
es realmente imposible
En vista de esas imposibles relaciones
que existen entre ya sea y ya sea
o sólo entre ya sea y ambos
o aun sólo entre ya sea y las palabras ya sea
y debido al absoluto silencio del idioma
sobre todo lo que no ocurre
ya sea en el ya sea o no en el ya sea
debe adoptarse esa posición
¡Entonces estamos como al principio!
Esto es una crítica de la ficción
porque es una crítica de las ansias del mundo



vous êtes déjà mortes au monde
Sade

4

“Yo” no tengo ganas de más decorados
“Yo” no tengo ganas de más anécdotas
                                               sobre montañas pintadas
“Yo” no quiero ver surgir más universos
                                               dentro de los límites de lo sensato
“Yo” no quiero oír más alarmas de incendios
                                               cada vez que sale el sol
“Yo” no quiero desaparecer
“Yo” soy la que ha escrito lo anterior
                                               y la que escribe lo siguiente
“Yo” no quiero hacer como si estuviese muerta
Tengo miedo
Esto es una crítica de toda “poética”
porque es una crítica del miedo ante la impotencia fáctica



les causes sont peut-être
inútiles aux effets
Sade

5

He tratado de relatar un mundo que no existe
para que existiese. El aire que está inmóvil en el aire
sobre los campos de los alrededores de la ciudad a los que ya no voy.
La alegría de una distancia a la que te has acostumbrado. El sosiego de una
desazón a la que te has acostumbrado. Como durante fiebre alta
el júbilo de que no significas nada.

He tratado de mantener al mundo a distancia. Ha sido fácil.
Estoy acostumbrada a mantener el mundo a distancia. Soy foras-
tera. Como mejor me encuentro es siendo forastera. De esa manera
me olvido del mundo. De esa manera no lloro ni me encolerizo
más. De esa manera el mundo se vuelve blanco e indiferente.

Y yo camino por cualquier parte. Y permanezco completamente inmóvil.
De esa manera me acostumbro a estar muerta.

Esto es un crítica del poder del hombre sobre el idioma
porque es una crítica del poder del idioma sobre el hombre.



Le monde ne peut ètre
dit “humain” que dans la mesure
où il signifie quelque chose
A.-J. Greimas

6

Ante todo es para mí para quien el mundo
significa algo
Parto de la base de que hay otros para los que el mundo
significa algo
Ante todo es para ellos para los que el mundo
significa algo
Cualquiera hubiera podido escribir esto
Así pues me sorprende que otros
experimenten algo parecido
que los significados que le atribuyo al mundo aquí
otros los atribuyan al mundo aquí y allá
de manera parecida
que de la multiplicidad de significados
surja una ambigüedad tan estúpida
que el propio mundo sea el mismo
Aun el mundo que no tiene ningún secreto
antes de que yo me meta en él
Aun el mundo que no posee verdad alguna
antes de que yo me meta en él
 Aun el mundo que se encuentra en mí
como la materia que compartimos
aun el mundo es el mismo
la misma vieja materia
que compartimos mutuamente:
en sí mismo por sí mismo para sí mismo
sin significado
pero fuera de sí mismo
aquí p. ej. donde yo intervengo
como alguien que escribe sobre el mundo
aquí y allá por ejemplo donde alguien actúa
como uno que lee sobre el mundo
aquí y allá y en todas partes es el mundo
algo diferente y más de lo que es
como una cuenta pendiente importante



Vieil océan, ô grand célibataire
quand tu parcours la solitude
solennelle de tes riyaumes flegmatiques...
Lautréamont

7

No es tan fácil sortear ese tipo de cosas
No es porque haya alguna perspectiva sobre el mundo
No es porque haya una visión de conjunto del mundo
No es porque haya comprensión alguna del mundo
Es porque no hay comprensión alguna del mundo
Es porque el mundo es incomprensible indiferente marginal
mientras yo estoy sola
Me critico a mí misma
me trato a mí misma
como un conflicto entre yo misma
y un mundo que es incomprensible indiferente marginal
Yo misma soy incomprensible indiferente marginal
pero no lo soy por dentro
no lo soy cuando estoy sola
dicho entre nosotros no lo soy aquí ahora
cuando lees
que yo escribo
que no lo soy
y cuando lees
que yo escribo
que tú no lo eres
Al contrario
Tú mismo puedes ser un viejo mar
Tú mismo puedes ser un viejo reino flemático
Tú mismo puedes atravesar tu propia y solemne soledad
No es el mar lo que se hace comprensible
No es el reino lo que consigue validez
No es soledad lo que entra
Eres tú Soy yo Es nuestra desavenencia
Esto puede ser en sí mismo una imagen de la poesía política.



…la pleine réalité: J’imagine
le debut d’un livre…
Phillipe Sollers

8

La felicidad es el cambio que me ocurre
cuando describo el mundo
Le ocurre al mundo
La felicidad es el cambio que me ocurre
cuando tengo miedo
Le ocurre al mundo
Yo puedo, p. ej., tener miedo del mundo
miedo porque el mundo se compone entre otras cosas
de mí que perezco rápidamente
La felicidad es este cambio
la felicidad es que me ocurre a mí
este desintegración lenta pena
esta seguridad
en ella estoy totalmente inquieto
en ella estoy inconmensurablemente mudo
en ella estoy sordo y ciego y tonto sin sentimientos
En ella empiezo yo a desbarrar sobre el mundo


De Eso (Sexto Piso, 2015)
Traducción de Francisco J. Uriz


lunes, 17 de agosto de 2015

John Berger - Entender una fotografía



Hace más de un siglo que los fotógrafos y sus apologistas reclaman que la fotografía se incluya entre las bellas artes. No es fácil saber si han llegado muy lejos en su defensa. Es cierto que, pese a ser practicada, disfrutada, utilizada y valorada por la inmensa mayoría de la gente, la fotografía no es considerada como un arte. Los argumentos esgrimidos por quienes han defendido su inclusión entre las bellas artes (yo mismo he estado entre ellos) han sido un tanto académicos.

       Lo que hoy está claro es que la fotografía debe tenerse en cuenta, aunque no sea un arte. Parece que, al margen de su valoración, va a sobrevivir a la pintura y a la escultura, tal como se las entiende desde el Renacimiento. Hoy podríamos decir que ha sido una suerte para la fotografía que haya tan pocos museos con iniciativa suficiente como para abrir secciones de fotografía, pues ello significa que muy pocas fotografías se han preservado en un aislamiento sagrado. Y significa también que el público no ha llegado a pensar en ninguna fotografía como en algo fuera de su alcance (los museos funcionan como mansiones de la nobleza abiertas al público durante unas horas. El grado de esa “nobleza” puede variar, pero en cuanto una obra se lleva al museo, adquiere el misterio de un modo de vida que excluye a las masas).

       Intentaré ser claro. La pintura y la escultura, tal como las conocemos, no están muriendo por una enfermedad estilística, ni por nada parecido a esa decadencia cultural que diagnostican ciertos profesionales horrorizados. Están muriendo porque en el mundo de hoy ninguna obra de arte puede sobrevivir sin convertirse en un bien con un valor económico. Y ello implica la muerte de la pintura y la escultura porque la propiedad se opone hoy, inevitablemente, como no se oponía en el pasado, a los demás valores. La gente cree en la propiedad, pero, en último término, en lo único que cree es en la ilusión de protección que proporciona la propiedad. Al margen de su contenido, al margen de la sensibilidad de un espectador concreto, no podemos hablar hoy de las obras de arte sino como meros signos del conservadurismo mundial.

       Por su propia naturaleza, las fotografías tienen muy poco valor económico debido a que carecen del valor inherente a la exclusividad o la singularidad. El principio en el que se basa la fotografía es que la imagen resultante no es única, sino, por el contrario, reproducible hasta el infinito. Así, en los términos del siglo XX, las fotografías son registros de las cosas vistas. Digamos que no están más cerca de las obras de arte de lo que podrían estarlo los electrocardiogramas. Así nos liberaremos de ciertas ilusiones. Nuestro error ha consistido en tener en cuenta ciertas fases del proceso de creación a la hora de categorizar como arte algunas cosas. Pero, lógicamente, esto puede convertir en arte todos los objetos hechos por el hombre. Es más útil categorizar el arte de acuerdo con lo que ha llegado a ser su función social. El arte funciona como propiedad, y por consiguiente, las fotografías no pueden incluirse en esa categoría.

       Las fotografías testimonian una elección humana en una situación determinada. Una fotografía es el resultado de la decisión del fotógrafo de que merece la pena registrar que ese acontecimiento o ese objeto se han visto. Si todo lo que existe se fotografiara continuamente, las fotografías carecerían de sentido. Las fotografías no celebran ni el acontecimiento ni la facultad de la visión en sí. Son un mensaje acerca del acontecimiento que registran. La urgencia de este mensaje no depende enteramente de la urgencia del acontecimiento, pero tampoco es completamente independiente de éste. En su forma más sencilla, el mensaje decodificado significa:
He decidido que merece la pena registrar lo que estoy viendo.

       Podemos aplicar esto por igual a la fotografía más memorable y al más banal de las instantáneas. Lo que las distingue es el grado de explicación del mensaje que aporta la fotografía, el grado en que la fotografía hace transparente y comprensible la decisión del fotógrafo. Y aquí llegamos a la paradoja de la fotografía, una paradoja que no suele entenderse. La fotografía es un registro automático, realizado con la mediación de la luz, de un acontecimiento dado; sin embargo, utiliza ese acontecimiento dado para explicar el hecho de registrarlo. Denominamos así “fotografía” al proceso de hacer consciente la observación.

       Es necesario que nos libremos de la confusión producida por la perenne comparación entre la fotografía y las bellas artes. Prácticamente todos los manuales de la fotografía hablan de la composición. Una buena fotografía es una fotografía con una buena composición. Pero sólo es cierto si consideramos que las imágenes fotográficas imitan a las imágenes pintadas. La pintura es el arte de la composición y, por consiguiente, parece razonable esperar cierto orden en lo que se dispone ante nuestros ojos. En una pintura, todas las relaciones entre las formas se adaptan hasta cierto punto a la finalidad que tiene el pintor en mente. Éste no es el caso de la fotografía (a no ser que consideremos como tal esas absurdas obras de estudio en las que el fotógrafo dispone todos los detalles del tema fotografiado antes de tomar la foto). La composición, en el sentido más profundo y pedagógico de la palabra, no tiene lugar en la fotografía.

        La disposición formal de una fotografía no explica nada. Los acontecimientos retratados son misteriosos en sí mismos o explicables según el conocimiento que el espectador tenga de ellos antes de ver la fotografía. ¿Qué es, entonces, lo que da sentido a una fotografía en cuanto que fotografía? ¿Qué es lo que amplía y hace vibrar ese mínimo mensaje de He decidido que merece la pena registrar lo que estoy viendo?

       El verdadero contenido de una fotografía es invisible, porque no se deriva de una relación con la forma, sino con el tiempo. Podría decirse que la fotografía está tan cerca de la música como de la pintura. Acabo de decir que las fotografías testimonian una elección humana. Esta elección no se establece entre fotografiar x o fotografiar y, sino entre fotografiar en el momento x o en el momento y. Los objetos registrados en cualquier fotografía (desde el más impactante al más común) transmiten aproximadamente el mismo peso, la misma convicción. Lo que varía es la intensidad con la que se nos hace conscientes de los polos de ausencia y presencia. Entre estos dos polos es donde la fotografía encuentra su significado (el uso más popular de la fotografía es como recuerdo de lo ausente).

       Al mismo tiempo que registra lo que se ha visto, una foto, por su propia naturaleza, se refiere siempre a lo que no se ve. Aísla, preserva y presenta un momento tomado de un continuo. La fuerza de una pintura depende de sus referencias internas. Su referencia al mundo natural más allá de los límites de la superficie pintada nunca es directa; opera siempre con equivalentes. O, para decirlo con otras palabras: la pintura interpreta el mundo traduciéndolo a su propio lenguaje. Pero la fotografía no tiene un lenguaje propio. Se aprende a leer las fotografías de la misma manera que se aprende a leer las huellas o un electrocardiograma. El lenguaje en el que opera la fotografía es el lenguaje de los acontecimientos. Todas sus referencias son externas a sí misma. De ahí el continuo.

       Un director de cine puede manipular el tiempo de la misma forma que un pintor puede manipularla confluencia de los acontecimientos que describe. No es el caso del fotógrafo. La única decisión que puede tomar el fotógrafo es del momento que elige aislar. Sin embargo, esta aparente limitación es lo que confiere a la fotografía su fuerza singular. Lo que muestra invoca lo que no muestra. Basta con mirar cualquier fotografía para comprobar que es cierto. La relación inmediata entre lo que está presente y lo que está ausente es particular a cada fotografía: puede ser la existente entre el sol y el hielo; entre el dolor y la tragedia; entre la sonrisa y el placer; entre un cuerpo y el amor; o entre el caballo ganador y la carrera que acaba de correr.

        Una fotografía es efectiva cuando el momento registrado contiene una medida de verdad que es aplicable en general y que revela lo ausente igual que lo que está presente en ella. La naturaleza de esta medida de verdad y la manera para apreciarla varían enormemente. Puede ser una yuxtaposición, una ambigüedad visual y una configuración. Esta verdad nunca es independiente del espectador. Para el hombre que lleva en la cartera una fotografía de su novia tomada en un fotomatón, la medida de la verdad de una fotografía impersonal seguirá dependiendo de las categorías generales arraigadas en la conciencia del espectador.

       Puede que todo esto recuerde al viejo principio de la transformación de lo particular en lo universal que lleva a cabo el arte. Pero la fotografía no opera con constructos. En la fotografía no se da transformación alguna. Sólo hay decisión; sólo hay enfoque. Ese mensaje mínimo que encierran las fotografías podría ser menos simple de lo que pensábamos al principio. En lugar de ser: He decidido que merece la pena registrar lo que estoy viendo, ahora podríamos decodificarlo como: Se puede valorar el grado en el que creo que merece la pena ver esto mediante lo que voluntariamente no muestro porque ya está contenido en lo que muestro.

       ¿Por qué complicar así una experiencia cotidiana que es la experiencia de ver una foto? Porque la simplicidad que normalmente atribuimos a esa experiencia supone una confusión y un derroche. Pensamos en las fotografías en cuanto obras de arte, en cuanto pruebas de una verdad particular, en cuanto réplicas exactas o en cuanto nuevos objetos. Cada fotografía es, en realidad, un medio de comprobación, de confirmación y de construcción de una visión total de la realidad. De ahí el papel crucial de la fotografía en la lucha ideológica. De ahí la necesidad de que entendamos un arma que estamos utilizando y que puede ser utilizada contra nosotros.

De Para entender la fotografía (Gustavo Gili, 2015)